El concepto budgeting

Hay que tener muy claro lo importante que es el concepto de budgeting, lo importante y necesario que es. Y engloba todas esas preguntas que hemos hecho un poco más arriba. Si llevamos un control de lo que ingresamos y de lo que gastamos todos los meses, teniendo un concepto claro de presupuesto personal, avanzaremos en nuestros propósitos. Y podremos conseguir algo que nos permitirá empezar a planificar nuestro día a día y nuestro futuro y esto no es otra cosa que ahorrar.

El ahorro, será la gasolina para alcanzar nuestros objetivos vitales, es lo que con paciencia y organización nos llevará hacía el bienestar.

En el magnífico libro, “El hombre más rico de Babilonia”, nos demuestran que ya desde hace miles de años, el concepto del ahorro era la base para la construcción del bienestar económico y conseguir los propósitos vitales. 

Así pues y con un pequeño repaso podemos ver, 2 cosas:

    1. No dudes en hacer una foto de la situación actual de tus finanzas personales. Budgeting.
    2. Gracias al Budgeting, podrás hasta planificar lo que vas a ahorrar todos los meses, o todos los años.

Y bien a partir de aquí a construir. 

Está claro que las circunstancias de cada uno son las que son, y puede darse la circunstancia de que, o bien nuestros compromisos financieros (préstamos, obligaciones de pago,…) nos tengan muy axfisiados, no sepamos cómo gestionar las deudas, o incluso no lleguemos a fin de mes por los compromisos y por el consumo que tenemos. Pues no hay que desesperar, la planificación financiera, está para esto y los planificadores financieros podemos ayudar y educar.

En los casos de ahorro negativo, de exceso de deuda, exceso de consumo, …. pues bien, podemos planificar, podemos ver cual es la deuda buena, cual es la deuda mala, que podemos hacer para gestionar esta situación, cómo debemos reducir el consumo secundario, de qué manera impacta una bajada en el consumo necesario, en nuestro día a día. Podemos actuar.

El bienestar económico es la base de parte de nuestro bienestar y es parte de la base de nuestro rendimiento profesional. Y tal y como hemos comentado un poco más arriba, primero tomemos conciencia de lo que podemos planificar, ahorrar, reducir en gastos y consumo, y a partir de aquí, comencemos a planificar a parte de deudas y presupuestos, planifiquemos la protección de nuestra familia, nuestra jubilación, nuestras inversiones, y nuestro bienestar en definitiva.

Esto sería un comienzo en el maravilloso mundo de las finanzas personales. 

Y recuerda que “No es lo que tu tienes, sino como usas lo que tienes lo que marca la diferencia”. (Zig Ziglar)